Además, tuvimos bastante tiempo libre para disfrutar con nuestros compañeros, algo que hizo que el viaje fuera todavía más entretenido. La organización estuvo muy bien, ya que combinamos días de actividades con la agencia y otros días completamente libres, lo que nos permitió aprovechar la experiencia al máximo.
Uno de los aspectos que más me gustó fue alojarme con una familia de acogida. Gracias a ello pude conocer gente nueva y ver de cerca cómo es la vida en Irlanda.
Nos alojamos en Athlone, una ciudad que me gustó mucho porque era tranquila, acogedora y no demasiado grande, por lo que se podía ir andando prácticamente a cualquier sitio.
En general, considero que este viaje ha sido una experiencia muy enriquecedora, ya que no solo nos permitió conocer nuevos lugares, sino también convivir con otras personas, practicar inglés y disfrutar de momentos muy divertidos con nuestros compañeros. Sin duda, recomendaría esta experiencia a otros estudiantes.



